A cuántos hay que matar
Un policial oscurísimo que presenta al crimen como fundacional de las instituciones estatales. Radiografía inquietante de la sociedad
Un policial oscurísimo que presenta al crimen como fundacional de las instituciones estatales. Radiografía inquietante de la sociedad
Reynaldo;
Leí este libro, al igual que “Un Crimen Argentino”, en una noche. Realmente está muy bien distribuida la información en cada capítulo; lo cual te hace querer seguir leyendo “un capítulo más y después me acuesto”.
Por otro lado, no descubro nada si me imagino que hay mucho del Caso Blumberg ahí… no?
Bueno, espero que puedas venir a Mendoza a presentar el libro…
Mis felicitaciones;
Saludos,
diego ruggeri.-
Hola Reynaldo, hoy terminé de leer tu libro. Me gustó, pero me pareció que era una mezcla de elementos del secuestro de Axel Blumberg y del directivo de Arcor Ortiz de Rosas (por ejemplo el auto blindado utilizado por los secuestradores. Es imposible no asociar lo narrado con los hechos sucedidos en esa época, todo es muy parecido.
De todos modos fue entretenida y el final me gustó
hola estoy leyendo tu libro y la verdad me parece muy interesante y llevadero, perdon mi ignorancia pero las historias son verdaderas? por ejemplo la del capitulo 3 de Roberto Vazquez. Te felicito. Saludos
Reynaldo, te saludo. Ayer leí tu libro, luego de adquirirlo en la presentación que hiciste del mismo en Venado Tuerto. Rara vez he leido un policial, no es el género que más me atrae. Cuando te escuché describir el género en sí, se despertó mi interés por él… (Te felicito por tus habilidades de vendedor).
Me gustó, me atrapó. La verosimilitud de la que hablaste aquella noche en Venado, se hace presente en cada línea, cosa elemental, que felicito nuevamente. Percibí a lo largo del libro, que quien narraba esta historia es, en efecto, un periodista/poeta, lo cual festejo! En mi opinión, sin esos matices el género policial pierde brillo.
Te vuelvo a felicitar, por vez tercera, y por último te comento que el gran motivo por el que estoy leyendo tus obras, es porque soy reciente conocedor de tu amistad con mis padres, Juan Carlos Rodríguez, y María Bibiana Pieli…
Saludos!
Juan Cruz.
PD: No has podido evitar aquella obsesión de citar a otros tantos escritores constantemente, a lo largo del libro… Jaja, pero siempre son bienvenidas las citas que complementan lo creado.
Finalmente lo terminé de leer. Y digo finalmente no porque me hubiese hastiado de leer, sino porque hice lo mismo que hago con el helado de limón: cuando queda poquito como despacio para que dure más.
Reynaldo defiende a capa y espada la verosimilitud en un género inverosímil. ¡Y se da el gusto de lograrlo!